Errores frecuentes que dañan tus puertas de frío en verano (y cómo evitarlos)

El verano es la época del año más exigente para los equipos de refrigeración de supermercados. Las temperaturas extremas, el aumento del flujo de clientes y el uso intensivo de los murales y muebles de congelado ponen a prueba incluso los sistemas más eficientes.

Y aunque muchas veces se confía en que todo funcione como siempre, pequeños errores del día a día pueden reducir drásticamente la vida útil del equipo, disparar el consumo eléctrico o comprometer la seguridad alimentaria.

En Loreco System, hemos reunido los 5 fallos más habituales que solemos encontrar durante los meses de más calor. Evitarlos es fácil… si sabes cuáles son.

Tapar las rejillas de ventilación

Es más común de lo que parece: cajas, productos u objetos colocados delante de las rejillas de los muebles de congelado o murales refrigerados. Esto impide una correcta circulación del aire, forzando al compresor a trabajar más de la cuenta, elevando el consumo eléctrico y acelerando el desgaste del motor.

✔ Solución: Mantén siempre despejadas las zonas de ventilación. Marca con señalización o cinta de seguridad si es necesario.

Abrir las puertas constantemente (o dejarlas abiertas)

En supermercados con alto tráfico de clientes o personal, las puertas pueden quedar abiertas durante varios segundos decenas o cientos de veces al día, lo que provoca una pérdida continua de frío.

✔ Solución: Instala puertas con cierre automático suave y asegúrate de que el sistema funciona correctamente. Considera usar señalética o refuerzo al personal para recordar el cierre inmediato.

No revisar ni sustituir las juntas de las puertas

Las gomas o juntas que sellan las puertas de los murales y congeladores se deterioran con el uso y el paso del tiempo, perdiendo estanqueidad. Esto provoca fuga de frío, formación de escarcha o incluso descongelación parcial del producto.

✔ Solución: Revisa las juntas cada trimestre. Si están sueltas, agrietadas o no ajustan bien, sustituirlas es rápido y económico.

No limpiar los condensadores y filtros

El polvo, la grasa del ambiente y las partículas en suspensión se acumulan fácilmente en los condensadores, reduciendo la capacidad de enfriamiento y haciendo que el equipo consuma mucho más.

✔ Solución: Limpieza mensual durante los meses de verano. Usa aspirador, brochas o aire comprimido. Es una tarea sencilla que previene averías caras.

No llevar un mantenimiento preventivo profesional

Esperar a que el equipo “dé problemas” para actuar es uno de los errores más costosos. Una avería en verano puede suponer pérdidas de género, interrupción del servicio y reparaciones urgentes con costes elevados.

✔ Solución: Programa revisiones técnicas periódicas con profesionales cualificados.

Cuida tus equipos y ellos cuidarán de tu negocio

Con estos cinco consejos básicos, puedes mejorar el rendimiento de tus murales y muebles de congelado durante el verano, ahorrar energía y evitar sorpresas desagradables.

¿Quieres saber si tus puertas están funcionando correctamente o necesitan ser reemplazadas?

👉 Contacta con Loreco System y te asesoramos sin compromiso.